Mi llave de sabio
Veinte signos que conservar, y te reencuentras en cualquier parte. Ni dirección, ni contraseña.
Eres anónimo
Ninguna cuenta, ningún correo, nada que recordar: juegas, y eso es todo. Es la opción por defecto, y no tiene nada de mal menor.
Tienes una llave de sabio
Tienes un rostro y un perfil. Tu llave te los devuelve, aquí o en otro dispositivo.
Mi llave de sabio
Conserva esta clave para recuperar tu rostro y tus estadísticas, en este dispositivo o en otro navegador. Hace las veces de cuenta: ni dirección, ni contraseña, ni registro.
Tu clave empieza por
Nunca se muestra entera: eso es lo que la protege de una página trampa. Si la has perdido, borra este perfil y empieza con una clave nueva.
Marcharse
Tu perfil se queda: tu clave lo vuelve a abrir, aquí o en otro dispositivo.
Sin vuelta atrás: tu rostro, tu perfil y tu clave desaparecen para siempre.
Tu rostro
Elige en las listas: el retrato cambia al instante, al lado. Todo se guarda sobre la marcha.
Esta es tu llave de sabio
Anótala, cópiala, guárdala. Es ella, y solo ella, la que demuestra que eres tú.
No se puede recuperar: nadie puede devolvértela, ni nosotros, ni nadie.
Las cookies «awale_sage» y «awale_country» acaban de depositarse en este dispositivo: son las que te reconocerán a tu regreso.
¿Borrar tu perfil?
Tu rostro, tu perfil y tu llave desaparecen definitivamente. Las partidas que ya has jugado siguen en las estadísticas del juego, donde nunca llevaron tu nombre.